Kayaks y canotaje en el Lago Nicaragua

Son las últimas horas de la tarde y uno se encuentra deslizándose sin esfuerzo por aguas quietas, mientras su kayak va dejando una estela de ondas a su paso. El Lago Nicaragua, también conocido como Lago Cocibolca, no es sólo el décimo lago de agua dulce más grande del mundo, y el segundo más grande de América Latina; también es un paraíso para andar en kayak y practicar canotaje.

Conectados con el Mar Caribe a través del Río San Juan, los que navegan en kayak obtienen lo mejor de lo mejor atravesando 200 kilómetros de solitarios canales navegables, enmarcados por una cantidad igual de selvas prácticamente despobladas. Desde el Lago Nicaragua, ubicado sobre la costa oeste, hasta el Caribe, al remar por este río desde la costa atlántica hacia el lago, se puede ver un escenario selvático espectacular digno de una postal.

La ciudad vecina de Granada hace que ir en kayak por el Lago Nicaragua sea fácilmente accesible, pero también brinda acceso a un extraordinario grupo de islotes que pueden verse cerca de la costa. Estos islotes son conocidos por los habitantes del lugar con el nombre de “Las Isletas”, las cuales están formadas por un grupo de 365 islas pequeñas de origen volcánico. Con una gran red de islas, los viajeros pueden disfrutar de ilimitados paseos en kayak y en canoa.

El acceso al Lago Nicaragua vía el muelle de Granada (al final de La Calzada o la calle El Caimito) lo lleva justo a la orilla del agua y cerca de una gran variedad de puesteros que le alquilarán un kayak, una canoa o un bote para explorar el Lago Nicaragua.

Los paseos en bote y los mini cruceros ofrecen excelentes viajes y salidas diurnas. Muchos de los islotes tienen un hotel y restaurante, de modo que uno nunca está lejos de la comodidad de los servicios y el alojamiento. Vea nuestro enlace de hoteles en Nicaragua.com para obtener mayor información. También se pueden practicar deportes acuáticos en el lago.

En una época, el Lago Nicaragua estaba habitado por el ahora poco común tiburón de agua dulce. Un ojo avizor puede reconocer enseguida la aleta dorsal del tiburón que se desliza por el agua, pero a lo largo de la orilla se encontrará con tantos otros animales y aves mientras rema, que disfrutará del hecho de saber que el espacio aquí es tan grande que no verá a otro ser humano en varios kilómetros.

A través de los siglos, una larga lista de individuos, desde conquistadores hasta piratas, han viajado por todo el Lago Nicaragua. La historia se ha tragado sus cuentos en la selva circundante. Pero aún así, usted puede crear sus cuentos heroicos sólo por el hecho de estar aquí.