Caminatas por la gran selva, de árbol en árbol

Imagínese esto: se coloca un par de guantes gruesos para no quemarse las manos. Salta de una plataforma que está a gran altura por encima del suelo. Pega un salto y llega en caída libre a la plataforma que está debajo de usted.

Una cosa es recorrer las selvas de Nicaragua al nivel del suelo y a pie. Y otra muy distinta es explorar las selvas desde las copas de los árboles, por medio de ganchos, sogas y arneses. Bienvenido a una de las actividades recreativas más populares de Nicaragua: la excursión de las copas de los árboles.

Hay varios lugares donde los viajantes pueden sentir la emoción de saltar desde los árboles. Uno de los más accesibles está ubicado en las afueras de la ciudad nicaragüense más visitada por los turistas: el volcán Mombacho, que se cierne sobre la ciudad de Granada. Con una cima majestuosa que se eleva a más de 1300 metros, los bosques nublados del volcán Mombacho constituyen el lugar perfecto para esta experiencia.

Usted estará rodeado de frondosos árboles gigantes de entre 60 y 200 pies de alto. En el volcán Mombacho se puede hacer la excursión de las copas de los árboles, la cual incluye 17 plataformas, un puente colgante, 13 líneas horizontales de deslizamiento rápido y un rapel de 23 metros desde un ceibo inmenso. Por lo general, las excursiones duran entre 3 y 4 horas y parten dos veces por día (a las 10 a.m. y a las 2 p.m.).

Consulte los enlaces de paquetes turísticos en Nicaragua.com para obtener información acerca de cómo contratar la excursión con anticipación, mientras disfruta de una visita a la ciudad de Granada.

Si piensa que va a estar solo, no se preocupe. Aunque existe un cierto grado de dificultad con riesgos inherentes, siempre contará con la ayuda de asistentes profesionales que le brindarán un entorno seguro. (No se asuste cuando le pidan que firme un contrato que exime al guía turístico de cualquier responsabilidad. Es sólo una formalidad).
Se le proporcionará un casco protector y un arnés, así como una demostración de cómo hamacarse libremente entre plataforma y plataforma. Cuando se quiera dar cuenta, estará muy alto… mirando el suelo bien abajo, con una vista única de la jungla y todos sus misterios.

Sí, puede pasar un día entero en Granada paseando en un carruaje tirado por caballos. O puede pasar unas pocas horas aquí, bien lejos del suelo, hamacándose de árbol en árbol.
Tarzán lo disfrutaría.