Relax en la villa pesquera de Casares

El pequeño poblado de Casares en Nicaragua se ubica aproximadamente 70 km al suroeste de Managua, sobre la costa del Océano Pacífico. Esta parte bella e impoluta de la zona costera es un sitio de pesca muy famoso entre los visitantes, y el medio de vida de la mayoría de los lugareños es la pesca.

En las tempranas horas de la mañana, los pescadores traen su carga de langosta y pescado. La playa se transforma en un hervidero cuando los pescadores vacían los refrigeradores y sacan el pescado y las langostas, y las evalúan antes de que se los lleve a los puestos de los mercados de las cercanías. Puede comprar pescado y langosta fresca directamente en las embarcaciones que se encuentran en la playa, o bien disfrutarlos durante el almuerzo en uno de los restaurantes locales. En la pesca capturada, puede haber peces aguja, dorados, vela, barracudas, pargos y langostas. Una vez concluidas las tareas referidas a la pesca del día, se hacen rodar las embarcaciones sobre troncos para llevarlas a tierra. Se retiran los motores, y se realiza el mantenimiento que resulte menester antes de que los laboriosos pescadores continúen con el resto de sus actividades cotidianas, entre las que se incluye mucho trato social.

La playa de Casares sirve a los propósitos de lugar de trabajo, de recreo y de encuentro social. El fútbol es la actividad preferida para practicar en la playa, ya que los niños disfrutan del mar, de la arena y del sol, bajo la mirada de los adultos. Incluso puede ver parte del ganado local, que vaga por la zona. En la playa, al norte de Casares, hay una piscina de uso colectivo que goza de popularidad entre los lugareños y visitantes por igual. Algunos sectores de la playa son un tanto rocosos, en especial, alrededor de la piscina de uso público, así las mareas forman pequeños estanques, que resultan geniales para explorar teniendo siempre la posibilidad de hallar pequeñas criaturas marinas. También hay extensiones arenosas en la playa, que cuentan con olas geniales para practicar surf. El hotel local tiene una vista fabulosa del mar, desde la cubierta que se encuentra junto a la burbujeante piscina. Este hotel se ubica en la cima del cerro que conduce a la playa.

Los lugareños de Casares son, por lo general, personas de recursos muy modestos y llevan una vida sencilla, que cubre los artículos de primera necesidad; sin embargo, son personas felices, afables y hospitalarias. Si busca descansar del ajetreo urbano, Casares, con sus bellas playas, su clima agradable y los lugareños de trato amable, es el lugar perfecto para visitar.