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LA MONA BRUJA

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Old 29th June 2002, 10:14
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LA MONA BRUJA
(Cuento nicaragüense)

Adán Torres

La anciana salió por la única puerta del caramanchel, caminó unos pasos, se aplastó con todo su peso en una mecedora desvencijada que se fue de lado, deteniéndose de milagro, gracias a unos pocos clavos flojos y oxidados que todavía le quedaban, y le daban aun forma de silla.

-Ay Pascuala, dijo la anciana, -si tuviera otra silla donde aplastarme, que años hace que te hubiera metido entre los tenamastes del cocinero, jejejeje, -se rió la anciana de su ocurrencia, y mientras decía eso palmeaba con cariño el brazo derecho de la vieja mecedora, algo así como si acariciara a un perro fiel, o a un viejo gato pulgoso.

-¿Te has dado cuenta Pascuala, cuántos años hemos compartido juntas?, –has sido la mejor compañera que he tenido, ya ni me acuerdo el año cuando te compré en el tiangue de Masaya, pero fue la mejor decisión que he tomado en toda mi vida.

-Vos conocés mis secretos Pascuala, todos te los he contado, hasta el rumor que hice correr entre todo el gential del asentamiento, jejejeje, -por eso nunca me robaron, jejejeje, ya ves que ni perros tengo; se creyeron que soy mona bruja, jejejeje, como la gran mayoría son una bola de supersticiosos y güillos, eso es lo que son Pascuala, supersticiosos y güillos, jejejeje, se pasan todo el día persignándose y golpeándose el pecho y llenándole de monedas las alcancías al curita de la iglesia, jejejeje.

–¿Te acordás que susto le pegué aquella noche a don Hermenegildo? ¿Te acordás que te lo conté Pascuala?, jejejeje, qué sopapo se dio cuando se cayó de la albarda, hasta el zapoyolito que lo llevaba encajado se encabritó tanto que patió el aire con sus cascos traseros, y luego salió en barajustada como si hubiera visto al mismísimo cachudo, jejejeje.

-Tres días pasó el pobre Hermenegildo con currutaca y con sus buenas calenturas a tuto, jejejeje, hay Pascuala, mejor no te sigo recordando esas cosas que hice, porque siento que me voy a morir de la risa, jejejeje, jejejeje... . Ay, jejeje.

Por fin, la anciana guardó silencio, suspiró profundamente y luego se quedó viendo largamente el paisaje.

El viento de la mañana empezó a sentirse tibio a medida que se acercaba el sol a su meridiano; unas Urracas se desgañitaban guindo abajo en un frondoso Guanacaste y lejano se escuchaba un carpintero de montaña picoteando monótono una rama seca de Guachipilín.

La anciana casi como en un susurro volvió a platicar con la mecedora:

-Vieras que bella amaneció hoy la laguna Pascuala, amaneció como nunca, pero hoy no te hablaré de su belleza, ni de los diferentes tonos de verde con los cuales pincela el sol ese manto de agua maravillosa a medida que cambian las horas, ni del reflejo de las sombras de los orgullosos árboles en el espejo de la superficie, ni de como peina el viento primorosamente sus fragantes hojas, mientras ellos admiran altivos sus bellezas milenarias.

-Ni tampoco te hablaré del gorjeo de los Zenzontles, ni de los trinos de cientos de pájaros tropicales, ni de las abejas italianas, ni de las avispas de los panales reales, ni de los Jicotes que tengo guindados en mi caramanchel; abejas y avispas que me visitan alegres todos los días que aquí me encuentro, y vienen a besar las flores de las rudas y los jalacates que con tanto sacrificio he sembrado.

-Tampoco te hablaré de las mariposas de diferentes colores y tamaños, ni de los zancudos que vienen a joderme cuando se enseñorea la oscurana y apenas me estoy tomando mi cafecito de pepena, ni de la corona de estrellas que adornan el aro resplandeciente de la luna.

-No Pascuala, hoy no te hablaré de esas cosas...

-Hoy te hablaré de mi nieto, a quien le dejé con mi patrona, un sobre con todos mis ahorritos... . ¡Condenado muchacho!

-Nunca más vino a verme desde que se corrió el rumor que yo era mona bruja, jejejeje, él es lo único que yo tengo Pascuala; lo único que me dejó mi hija, cuando desgraciadamente se me murió en el parto...

-Borracho desconsiderado el que fue padre de mi hija, fijate que me dejó por otra y luego el descarado quiso volver conmigo.

-Pero un Domingo de Ramos lo saqué a escobazos Pascuala, jejejeje, a escobazo limpio me lo llevé cuesta abajo, jejejeje...

-¡Bruja desgraciada! ,- me gritaba -¡Dale gracias a Dios que no traje mi cutacha!

-Figurate vos Pascuala, hasta cutacha me ofreció el desgraciado y fue el mismo día que me estaba comiendo el curvaza más delicioso que yo haya hecho jamás, mas sin embargo no le guardo rencor, y ahora que es finado igual que nuestra hija, le pido perdón, porque gracias a él..., me quedó nieto.

-También le pido perdón al finado de don Hermenegildo...

Guardó silencio la anciana mientras repasaba una y otra vez con la mirada la exuberante belleza de aquel paraíso terreno, y esta vez, le habló tristemente a su silla:

-Ayer le renuncié a mi patrona, Pascuala, a ella le dejé el sobre con la herencia para mi nieto.

-Aquí también, encima de mi camastro le he dejado una carta de despedida explicándole lo del invento de la mona bruja; te preguntarás Pascuala de qué estoy hablando y de quién me estoy despidiendo, pero la verdad es que las dos nos hemos envejecido juntas, además, ya lo he vivido todo Pascualita linda; en este paisito mío he vivido terremotos, huracanes, sequías, inundaciones, erupciones y plagas...

-Pero lo peor de todo Pascuala, lo peor de todo han sido esas guerras que me ha tocado vivir, que nos han traído hambre, miseria, destierros, despales y lo más doloroso es este odio enfermizo y este derramamiento de sangre entre hermanos que no se detiene.

-Gracias a todos esos malditos préstamos que nos envían las potencias extranjeras es que vive endeudado el país hasta el cuello Pascuala, gracias a esos desgraciados préstamos no generamos nada, porque nos hemos convertido en un pueblo de limosneros, haraganes y oportunistas.

-Ya ni el maíz, ni los frijoles queremos sembrar y nos hemos dedicado a esperar descaradamente que nos llueva maná del cielo.

-Por eso el Altísimo nos ha castigado Pascuala, porque hermanos contra hermanos, hemos entenebrecido nuestros corazones, con odios y rencores, con ambiciones y envidias, y aprobando falsas leyes les hemos despojado todas sus herencias.

-A nuestra propia gente Pascuala, a nuestra propia sangre, desterrándolos, encarcelándolos o sembrándolos clandestinamente.

-Aquí la hermandad se ha perdido Pascuala, ricos y pobres nos hemos alejado del amor que predicó Cristo Jesús, el hijo del Dios viviente...

-Nos hemos olvidado por completo de aquel: «Amaos los unos a los otros como yo os he amado»

-Aquí Pascuala, en ésta mi Nicaragua, ya nadie cree en nada, ni en nadie.

-Sobre todo en estos últimos años... . ¡Qué egoístas y ególatras nos hemos vuelto!

-Por eso es que en este nuevo milenio ha llegado mi hora de partir, nadie pues me levantará ya de aquí, nadie en esta tarde, nadie en esta noche, nadie de tu lado en estos postreros días Pascuala, nadie... . ¡Sólo la muerte!

La SUV se detuvo a la orilla del camino, junto al gential, junto a la puerta de alambre, el chofer abrió la puerta, una señora elegantemente vestida se bajó del vehículo, y le preguntó a uno de los campesinos, que con humildad y respeto se quitó el sombrero:

-¿Adónde está enterrada Eulalia?

-Enfrente de su caramanchel patrona, debajo del palo de Genízaro, ella dejó una carta y en ella pidió que allí la enterráramos con todo y su silla mecedora, ya cumplimos el deseo de la finada, esa fue su última voluntad, pues no quiso que la sembráramos en el panteón.

-¿Esta muy largo de aquí su casa?.. . Preguntó de nuevo la elegante dama.

-¡No, patrona! Es al final de esta trepadita, la vista a la laguna de allí es preciosa, se la sabía de todas, todas, doña Eulalia, si el lugar que escogió para vivir es bellísimo.

-Si no ha sido por la zopilotera que empezó a posarse bajo la copa de los árboles, jamás hubiéramos sabido que ella había muerto, como aquí nadie suele venir porque la considerábamos mona bruja.

La bella mujer embozó una sonrisa, y sacando un ramo de flores de la SUV, le dijo a los campesinos:

-Guíenme pues, por favor, que quiero depositar este ramo de flores sobre su tumba.

-Por aquí patroncita, por este caminito, no está largo el caramanchel, además, bien vale la pena el esfuerzo, ya lo verá patrona, ya verá que panorama, –dijo el más culto de todos.

Por fin llegaron, depositó la señora el ramo de bellas flores sobre la tumba de Eulalia y después de enjugar unas lágrimas con un pañuelo de seda, dirigió unas palabras a todo el campesinado que allí se encontraba reunido:

-Eulalia era una santa, y le doy gracias a Dios que tuve la dicha de tenerla a mi servicio; por veinte largos años laboró en mi hogar y cuidó de mis hijos con primor y ternura, yo no tengo cómo pagarle su cariño y devoción, mas ella me pidió que el día que muriera, revelara la verdad de su secreto.

-Eulalia no era mona bruja, Eulalia era alérgica a los pelos y al humor de los perros y los gatos, por eso tuvo que inventar lo de la mona bruja, para que nadie le robara su radio, su televisión y las cosas que yo le regalé. Este tendido eléctrico que llega hasta su casa salió con todo gusto del bolsillo de mi amado esposo.

-¿Quién es el nieto de Eulalia?

-Soy yo patrona, yo que también creí en el cuento y me alejé de su lado.

-Este sobre es para ti, son los ahorros de tu abuela, ella también me pidió que te los entregara el día de su entierro.

-No señora, guárdemelos usted por favor, no quiero malgastar los ahorros de mi abuelita, con ellos compraré un camión, para sacar de esta comarca todas las hortalizas que se siembran y llevarlas para su venta, hasta el mercado Huembes.

-Siempre he soñado con formar una cooperativa, y le pondré de nombre... . ¡Eulalia!

El SUV dio el colazo en el primer recodo del camino y desapareció veloz rumbo a la carretera.

Las sombras de los árboles empezaron a pintar el color de la noche.

Vacío quedó el lugar donde aguardaba siempre Pascuala, a doña Eulalia...

Las dos habían obtenido, al final de la vida... . ¡Mejor suerte!




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  #2 (permalink)  
Old 30th June 2002, 03:32
gerryruth gerryruth is offline
 
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Que largote y en nada quede
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  #3 (permalink)  
Old 2nd July 2002, 01:02
benoit benoit is offline
 
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Estimada Gitanita:
En primer lugar es solo un cuento...
Un cuento en que la tragedia de Eulalia, su soledad y su amargura son causadas por una mentira, hacer creer a todos que ella es Mona Bruja provoca que ni su nieto llegue a visitarla por no darse color de ser él, el nieto de una leyenda viva, que aun está arraigada férreamente en un pueblo sumamente superstifcioso como lo és el nicaragüense.
En segundo lugar, el nativo americano, especialmente el de Norteamérica solía tomar la determinación de auto eliminarse dejando de comer hasta morir, para no ser carga familiar.
Pienso también, que aunque las costumbres indigenistas han cambiado a través de los años en América Latina por el dominio español y sus costumbres carcelarias y genocidas que trajeron de la vieja Europa, éstas costumbres aun se conservan arraigadas en sus ascendientes.
Como también quedaron arraigadas las costumbres indígenas, en sus ascendientes nicaragüenses. Porque se pudieron exterminar muchos indígenas nicaragüenses, pero no se pudo exterminar a toda Nicaragua. (El genio de Manolo Cuadra crea esta expresión pero la usa en otra circunstancia de su desterrada vida)
Aun se conservan libros de la historia vivida y costumbrista de nuestros antepasados; seguramente en uno de esos libros se menciona esta misma costumbre de los nativos norteamericanos, usada quizás en el resto del continente americano al sur de sus fronteras, pero de ello no estoy seguro.
Y tercero y último, el cuento es una denuncia, una denuncia a lo inaudito que ocurrió en Nicaragua a partir del 19 de julio de 1979.
La sociedad nicaragüense fue fulminada completamente por una gavilla de rapaces intelectuales, o no, y también por oportunistas internacionalistas.
Nicaragua fue asaltada en toda su dimensión totalitaria y nosotros los desterrados somos los que hemos pagado con creces esta tragedia, aunque no vivamos la miseria que sufre nuestro amado pueblo.
A ellos, (los opresores), a los que viven "ordeñando" la Patria continuamente, sean estos liberales, conservadores o sandinistas, solo les importa de nosotros el aporte económico que enviamos a nuestras sufridas familias, por lo demás y sí por ellos fuera, murámonos y que nos entierren de patitas en el panteón.
Si esto fuera mentira, lo corrobora esta triste realidad: «Ningún nicaragüense en el extrajero puede votar en ningún consulado nicaragüense, por el candidato que el votante crea que le conviene a Nicaragua»
En otras palabras somos parias, la vaca lechera que produce fuera de la Patria.
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