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COSAS INEDITAS DE

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Old 3rd September 2002, 21:31
juan carlos juan carlos is offline
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Navegando por la red he encontrado esto q' si te gusta leer acerca de nuestra historia...esta muy interesante e informativo....


SOMOZA: VERDADES Y MENTIRAS
COSAS INEDITAS DE "EL HOMBRE"
Por Adolfo Pastran Arancibia, Periodista Nicaraguense.








INTRODUCCION:

Mucho se ha hablado y dicho sobre el General Somoza, sobre su vida y su pensamiento político.

La imagen de este hombre que junto a su familia gobernó por muchos años Nicaragua, sigue siendo causa de disputas políticas en el país. Todos hablan del "somocismo" como un sistema de gobierno autoritario, los sectores políticos interesados han creado muchos tabúes. Sin embargo hasta ahora poco se ha dicho de aspectos personales que de forma contundente demuestren lo contrario de muchos aspectos presentados del General Somoza.

Esta es una investigación periodística, realizada por varios meses, con personajes amigos y familiares cercanos de Somoza.

La intención es presentar y contar detalles de la vida personal y política del General Anastasio Somoza Debayle que muchos desconocen y que nunca se han dicho. La mayoría de los datos son inéditos y estoy seguro que de alguna forma cambiarán los conceptos que muchos teníamos del que fuera Presidente de Nicaragua, hasta el 17 de julio de 1979 cuando fue derrocado.

La lucha política interna en la Nicaragua de 1997, entre los sandinistas que derrocaron a Somoza hace 18 años, y los liberales que han vuelto al poder, junto a las demandas presentadas por la familia Sevilla Somoza en torno a un sinnúmero de propiedades confiscadas en la década anterior que rondan los 250 millones de dólares, el regreso de muchos personajes prominentes del somocismo y el que uno de los sobrinos de Somoza sea ahora embajador de Nicaragua en Argentina, han reavivado el interés por conocer detalles ocultos sobre "el hombre".

Este es pues un trabajo dirigido en ese sentido. Queremos presentar aspectos desconocidos e interesantes del General Anastasio Somoza Debayle, y que al reflejarlos sean ustedes los que juzguen y den la razón a quien la tenga.

Puedo asegurar sin lugar a equivocarme que esta es una información verdadera, y hasta hoy, confidencial.

Agradezco profundamente a varias personas muy cercanas y allegadas al General Somoza que han contribuido con datos y anécdotas para este trabajo. De alguna forma ellos han sido parte de esta historia y merecen que se cuente la verdad de muchas cosas que han sido tergiversadas a lo largo de los años. Gracias por contribuir conmigo.

Como siempre, esperaré sus valiosos comentarios.

EL AUTOR




ANASTASIO SOMOZA DEBAYLE: VERDADES Y MENTIRAS

A lo largo de todos estos 17 años, y aún cuando ejercía la presidencia de Nicaragua, se tejieron muchas historias sobre la forma de vida y los bienes que poseía el General Anastasio Somoza Debayle. Algunos hoy día afirman que era dueño de las tres cuartas partes de Nicaragua, en un afán de demostrar que obtuvo riquezas de forma ilegal y aprovechándose de su cargo público.

En realidad Anastacio Somoza Debayle comienza a incursionar en los negocios en el año de 1947, una vez que concluyó sus estudios de Ingeniería y militares en la Academia Militar de West Point en los Estados Unidos. Su padre, el también General Anastasio Somoza García, ejercía la presidencia del pais por primera vez, precisamente ese año concluyó su primer período de gobierno.

A fines de 1947 asumiría Leonardo Arguello que no pudo sostenerse mucho tiempo porque al intentar separar al primer Somoza del poder, fue echado por un golpe de estado. Entonces fue designado Benjamín Lacayo Sacasa que en 1948 entregó el poder "a medias" a Víctor Román y Reyes quién estuvo de facto por dos años y ya en 1951, hasta su muerte cinco años después, el primer Somoza volvió a ser Presidente de Nicaragua.

En realidad el poder de los Somoza se remonta a los años de gobierno del Dr. Juan Bautista Sacasa en 1933, cuando el primer Somoza es nombrado Jefe Director de la recién creada Guardia Nacional, una vez que éste manda asesinar a Augusto César Sandino, traiciona a su tío político, nombra a Carlos Brenes Jarquin en la Presidencia y de ahí hacia adelante alternaría el poder.

Los amigos más íntimos y personales se refieren a "Tacho" Somoza Debayle en 1947 como "un muchacho alegre, muy amigable, pero siempre con el talante de los Somoza Debayle". Los Somoza son originarios de Masatepe y los Debayle de la ciudad de León, cuna del liberalismo nicaragüense.

Cuando regresó de West Point se enamoró perdidamente de la señorita Bertita Zambrana, una muchacha muy linda originaria de Niquinohomo, muy amiga de la familia del Dr. Manuel Zurita, donde ella se hospedaba en Managua. Este romance duró algún tiempo, y según los testigos fue una relación muy "pasional y romántica".

En los años siguientes a 1950 "Tacho" entró a formar parte de la Guardia Nacional, como capitán, aunque sin funciones especificas. Estando en el ejército se encaprichó con su prima, Hope Portocarrero, que vivía con sus padres en Tampa, Florida. Hasta ahí la visita "Tachito" cuando tenía oportunidad de ir a Miami y es así que inicia el romance que los llevó al matrimonio.

EL CASAMIENTO:



Fue en diciembre de 1950 cuando Anastacio Somoza Debayle contrajo nupcias con Hope Portocarrero. Para la boda se organizó una fastuosa ceremonia, conformada por seis caballeros de honor con sus respectivas damas, bellamente vestidos, pues se trataba nada más y nada menos que el casamiento del hijo mayor del General Somoza que seguía siendo Jefe Director de la Guardia Nacional y había asumido hacía unos meses la magistratura del país por segunda vez.

La recepción oficial tuvo lugar en el recién inaugurado edificio del Palacio de Comunicaciones, frente al Parque Central de Managua. Eran los tiempos dorados de la capital nicaraguense, hermosas avenidas y modernos edificios, un comercio en plena ebullición. Ahí está siempre el edificio, rodeado ahora de viejas ruinas dejadas por el terremoto de 1972. Hoy en día es el principal centro de correos postales y lleva el nombre de un héroe sandinista, Jorge Navarro.

En la recepción se dieron cita la crema y nata de la política criolla nicaragüense, los empresarios amigos del régimen y el cuerpo diplomático. Incluso, vino desde Panamá el Presidente Remon para estar presente en la boda. Anastasio Somoza García, el padre de la dinastía, ejercía una enorme influencia, pues manejaba muy firme la jefatura de la Guardia Nacional y eso le daba un poder absoluto.

Hubo un baile de gala con una orquesta, en los hermosos salones del Palacio de Comunicaciones, entonces convertido en una pequeña replica del Palacio de Versalles en Francia. Todo era gloria y esplendor, y para la época fue por supuesto un gran acontecimiento social y noticioso, tanto en Nicaragua como en el mundo.

LOS NEGOCIOS:


Una vez casado, Somoza pasó de lleno a apoyar a su padre desde la Guardia Nacional donde fue ascendiendo en varios rangos hasta convertirse en Mayor General. Es aproximadamente a partir de los años 50 cuando comienza a incursionar en los negocios, antes que muriera su padre.

Su primera y más querida empresa fue la "Mercedes Benz", una empresa que estaba quebrada y Somoza la adquirió e hizo sociedades con otros empresarios. Cuentan sus antiguos socios que "era un hombre muy inteligente y muy hábil para los negocios, tenía mucha visión como empresario".

Cuando matan a su padre en septiembre de 1956, su hermano Luis pasa a ser el Presidente de la República. La Constitución Política de entonces, adecuada a los intereses, establecía que si fallaba el mandatario asumiría la magistratura de la nación el Presidente del Congreso, entonces Luis era Presidente de ese importante poder del estado y asumió el poder.

Los Somoza o por lo menos el padre, delineaban muy bien sus estrategias de poder. El Padre en la Presidencia, Luis controlaba el Congreso y Tacho en la Guardia Nacional, desde ahí comenzó a granjearse amistades y favores y a establecer un liderazgo único, una lealtad total de la Guardia hacia su persona.

Al morir Luis Somoza en 1963 asumió el poder el Dr. René Shick Gutiérrez, que lo ejerció hasta 1967 cuando muere de un infarto. A partir de entonces Tacho se lanza para candidato presidencial del Partido Liberal Nacionalista y gana las elecciones, asumiendo la Presidencia por primera vez. Además ya era el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas con rango de General de División.

Es en la década de los años sesenta que Nicaragua logra insertarse en el mercado internacional, el país se convierte en precapitalista, hay un enorme auge en el algodón y otros productos de exportación, la manufactura, industria, así como el desarrollo de la ganadería y la agricultura. Nicaragua llegaría ser entonces el "granero de Centroamérica.

Los exsocios de Somoza reseñan esto de la siguiente manera: "Su interés principal era Nicaragua, cómo sacar el país adelante, cómo asimilar los adelantos modernos al progreso del país, crear nuevas fuentes de trabajo".

La "doctrina Monroe" de los Estados Unidos y su famosa "Alianza para el Progreso" ayudaron de muchas formas para que el gobierno de Somoza, aliado estratégico e incondicional de los norteamericanos, pudiera desarrollar importantes obras de progreso, como la energía eléctrica, el agua potable, las telecomunicaciones, las carreteras y mejor posición de Nicaragua a nivel internacional.

Probablemente es a partir de entonces que, apoyado por sus influencias, comienza a engrandecer sus negocios.

Es preciso aclarar que durante muchos años se ha especulado sobre los bienes reales de Somoza. Algunos han dicho que llegó a tener una fortuna cercana a los mil millones de dólares, otros que 500 y algunos han rebajado a 300 millones de dólares, pero a ciencia cierta jamás se han dado detalles de la fortuna real.

Antiguos socios de Somoza consultados por el que escribe, han dicho que "esas son cifras antojadizas, pues lo más a que pudieron llegar los bienes de Tacho eran 100 millones de dólares".

Al momento de su caída del gobierno el 17 de Julio de 1979, Somoza había liquidado y vendido una serie de empresas quebradas. Algunos amigos le aconsejaron despojarse de ellas y concentrar sus esfuerzos en las más rentables.

Para 1977, cuando sufre un infarto y es llevado a los Estados Unidos, se le recomienda alejarse por entero de sus negocios para que esas presiones no le ocasionaran stress, y dedicar poco tiempo a sus gestiones de gobierno. En algún tiempo Somoza gobernaba desde su hacienda de playa, Montelimar o desde su residencia particular, "El Retiro" en Managua.

Montelimar es ahora un lujoso hotel privado de la firma española Barceló que lo compró luego que el Gobierno de Violeta Barrios de Chamorro lo privatizara a inicios de 1990, mientras que la hacienda de "El Retiro" es ocupada por la Secretaría de Juventud y Deportes del Gobierno actualmente. En sus antiguos y extensos patios han sido construidos un estadio para niños y canchas deportivas.

En aquella oportunidad, 1977, Somoza formó un Consejo Superior de Empresas que se encargaría de supervisar la operación de sus empresas particulares, que eran independientes a las propiedades de "Sucesión Somoza", es decir todos los bienes dejados por Anastasio Somoza García y que fueron repartidos entre Tacho, Lilliam Somoza y doña Salvadora Debayle.

El Consejo Superior de Empresas "ASD" lo formaron destacados gerentes de las principales empresas, que fundamentalmente estaba conformada por las empresas MAMMENIC LINES; el Canal 6 y Estación X; de Arrocera Cuatro Palos; del Banco de Centroamérica y la Compañía Cementera.

Este consejo dirigido por un grupo de gerentes gozaba de toda la confianza de Somoza. Dicho consejo se encargó de depurar y liquidar los negocios que no producían ganancias, de vigilar y controlar las operaciones de las restantes compañías, a fin de evitar situaciones peligrosas que pudieran afectar la salud del Presidente.

Es preciso puntualizar aquí que cuando Somoza se retira de Nicaragua sus empresas son pocas y bien consolidadas, la mayoría habían sido cerradas por ser infuncionales. Con esto se demuestra que muchas empresas que fueron confiscadas por los sandinistas a través de los decretos 3 y 38 y que estaban en manos de otras personas, ya no eran de Somoza al 19 de Julio de 1979.

Algunas versiones periodísticas afirman que Somoza tenía tantas propiedades que no sabía cuáles eran, pero en realidad las conocía y las manejaba a través de este consejo. Insisto en aclarar que cuando Somoza abandona Nicaragua sus empresas habían sido vendidas.

Los integrantes del Consejo Superior de las empresas de "ASD" se reunían permanentemente para supervisar el desarrollo de los negocios y reportar al Presidente como marchaban sus inversiones.

EMPRESAS CONCRETAS:


Al 19 de Julio de 1979, Anastacio Somoza mantenía pocas empresas, estaba talvez considerando seriamente su renuncia a la presidencia y por eso había hecho importantes inversiones fuera de Nicaragua. La situación política interna en el país iba de mal en peor.

Los sabotajes, la muerte de Pedro Joaquin Chamorro en enero de 1978, la toma del Palacio Nacional el 22 de Agosto de ese año y la ofensiva militar sobre diversas ciudades en Octubre también del 78, habían provocado importantes fugas de capital y el deterioro de la economía. Los bancos estaban perdiendo, no recuperaban los créditos y los depósitos estaban reduciéndose. A esto hay que sumar que un destacado grupo de empresarios del Consejo Superior de la Empresa Privada se había declarado en contra de Somoza y apoyaban cuanto paro se anunciara, todo para estar en contra del régimen.

Por eso Somoza ya tenía inversiones fuera de Nicaragua. Era dueño de una Mina de Carbón en Colombia, de la Revista VISION de México y de una cadena de restaurantes en Guatemala. La mayoría de sus dineros estaban depositados en bancos de los Estados Unidos y otros en su propio banco de Nicaragua.

En Nicaragua sus empresas más fuertes eran la Compañía Nacional Productora de Cemento; la Empresa Promarblue en Corn Island; CARNIC,S.A.; la Radio Estación X; Televisora de Nicaragua Canal 6; Dismotor, S.A. ó Mercedes Benz; el Banco de Centroamérica; Arrocera Morillo, S.A.; Las Vegas de Jalapa, que era una procesadora de Tabaco; Fábrica de Hilados y Tejidos El Porvenir; una parte de las acciones de la línea aérea NICA que le correspondieron por la Sucesión Somoza pues su padre fue el primer dueño de la compañía; Mamenic Line, como parte de la Sucesión Somoza; el Ingenio Montelimar, como parte de la Sucesión Somoza; Alumex, que era una fábrica de Aluminio y Aislite, S.A., una fábrica de camas y colchones.

Hubo otras empresas más, pero eran de menor importancia por ser pequeñas, en ellas tenía pocas acciones. Cuando se conformó el Consejo Superior de Empresas se cerraron muchos negocios, incluidos estos pequeños.

Tenía algunas propiedades en los Estados Unidos, como una residencia en Miami, en Homestead, en Washington y las islas Bahamas. Hacía unos años antes invirtió en un lujoso apartamento que regaló a Dinorah Sampson en la Florida.

LOS BIENES Y LOS HIJOS DE SOMOZA:


Al morir el General Anastasio Somoza Debayle, asesinado en Paraguay el 17 de Septiembre de 1981, todas sus empresas pasaron a formar un TRUST, es decir un fideicomiso. Mientras las empresas se mantuvieron en TRUST ganaron intereses que después se capitalizaron y se distribuyeron entre sus hijos.

Los más notables son las que heredaron Anastasio Somoza Portocarrero, que actualmente radica en Guatemala y maneja personalmente los negocios en ese pais, la Revista VISION en México y la mina de Carbón en Colombia.

"El Chiguin" como se le llamó popularmente, afirma haber escapado a dos atentados en su contra, organizados por el Frente Sandinista cuando estaba en el poder, aunque se desconocen detalles de los supuestos ataques para acabar con su vida.

Recientemente cerró sus oficinas en Miami, a donde viaja regularmente, pero radica con su familia en Guatemala, llevando una vida muy discreta, no le interesa incursionar en política.

Es el más criticado de los hijos de Somoza por "haberse portado mal" con los extintos Guardias Nacionales que viven en Miami. Muchos de ellos buscaron a Somoza Portocarrero y éste siempre se negó en ayudarles y preocuparse por sus problemas. Es por eso que las afirmaciones que hacen medios de comunicación del Frente Sandinista de que Somoza Portocarrero está financiando a dos grupos de ex guardias nacionales que se han organizado como "veteranos de guerra" en Nicaragua, son falsas.

El más cercano colaborador del "Chiguin" siempre fue el General Samuel Genie, también uno de los más cercanos al General Somoza.

Somoza Portocarrero siempre fue muy leal a su padre, tenia mucha influencia en sus negocios. El posee un carácter muy Sacasa, es decir, acomodador, zalamero y directo para los negocios.

Su hermano Roberto, maneja otros negocios personales y la Hacienda Ganadera en Argentina que compró su padre antes de morir.

El otro hermano, Julio, continúa recluido en un sanatorio para enfermos mentales en los Estados Unidos. Este padecía de problemas psíquicos antes de 1979 y desde entonces está enfermo.

Carolina, otra de las hijas de Somoza está casada y vive en Nueva York, y Carla, la hija menor visita regularmente Miami. Las hijas mujeres son las que menos figuración y participación política han tenido y ahora hacen una vida discreta y dedicadas a negocios personales.

TENIA DEUDAS "EL HOMBRE:"


Los antiguos socios del General Somoza destacan que "era un hombre que siempre estaba pensando en cómo lograr que Nicaragua progresara y vivía urdiendo como realizarlo, pensaba en el bien del país y como mejorar sus condiciones, por supuesto que pensaba en sus empresas".

Ambicionando siempre con hacer crecer sus negocios y debido a la variada naturaleza de los mismos y de la gran necesidad de capital para su manejo y mantenimiento, Somoza contrataba préstamos con bancos locales y extranjeros, de la misma manera que lo hacen todos los empresarios.

A la hora de su salida al exilio y estando en Paraguay, Somoza tuvo que honrar esas deudas, aún cuando sus empresas habían sido confiscadas por el régimen sandinista y tuvo que pagar a bancos extranjeros alrededor de 25 millones de dólares, pues los préstamos habían sido avalados con su firma personal. Somoza pagó sus obligaciones con bancos internacionales billete sobre billete, es decir murió sin deudas, pero sobre todo, con mucho menos del capital que siempre se la achacado en Nicaragua.

Esto es bien importante destacar ahora que una parte de la familia dinástica, los Sevilla Somoza, van a introducir recursos de nulidad de las confiscaciones de que fueron objeto de parte del régimen sandinista. Ellos piensan recuperar al menos 50 empresas, que dicen sumar 250 millones de dólares.

Antiguos allegados a Somoza estiman que esto es irreal, puesto que si "Tacho" era propietario de 100 millones, es imposible que los Sevilla Somoza, viviendo fuera del país, tuvieran toda esa cantidad que ahora reclaman.

PERFIL:


Uno de los más cercanos colaboradores de Somoza era el General Adonis Porras, recientemente fallecido en los Estados Unidos a consecuencia de un cáncer terminal. Por muchos años estuvo al lado de Somoza. El día que lo asesinaron Porras se encontraba radicando en Miami y no pudo hacer nada por la seguridad de su antiguo jefe.

Porras contaba entre círculos de amigos que Somoza era un hombre muy metódico. Su día de trabajo comenzaba a las seis de la mañana, al levantarse.

En short y camiseta se quedaba en "El Retiro" leyendo todos los diarios nacionales, especialmente La Prensa uno de sus más críticos, y muchos extranjeros en busca de noticias. También gustaba de oír radio y no se perdía los comentarios deportivos, especialmente los de su propia emisora, Estación X, donde había contratado los servicios del mejor narrador deportivo nicaragüense de todos los tiempos, Sucre Frech.

Recibía y atendía muchisimas llamadas telefónicas en su despacho privado. Luego se vestía y se trasladaba a Casa Presidencial (antes del terremoto de 1972), o se alistaba para formalizar reuniones o entrevistas.

Somoza era un hombre que manejaba muchas y excelentes relaciones con los círculos de poder de Centroamérica y los Estados Unidos, en éste último sostenía permanentes contactos con senadores y congresistas con los cuales realizaba lobbies para conseguir ayuda para sus proyectos de inversión social, y últimamente, para sostenerse en el poder.

Según Porras, cuando se trasladó al Bunker su rutina cambió poco y sus salidas públicas disminuyeron cuando la situación política del país se volvió difícil.

En los tiempos anteriores y cuando las cosas estaban más o menos normales, Somoza solía visitar restaurantes, especialmente Los Gauchos donde tenía acciones, visitaba muchos hogares de amigos y participaba en cenas y reuniones.

El fallecido General Porras describía a Somoza como "un hombre muy jovial y le encantaba rodearse de amigos".

En una entrevista concedida hace varios años al semanario nicaragüense "7 Días" el primo hermano de Somoza, Luis Pallais Debayle, que realizó muchas gestiones diplomáticas en su favor, decía que su primo "era un hombre especial, tenía por eso muchos problemas con la Hope (su esposa) pues ella era una mujer refinada y a él le gustaba tomar flor de caña y comer su gallo pinto todos los días".

Alguna vez vimos a Somoza fumando en público? No, pero fumaba puros, especialmente hechos para él por su propia fábrica en Estelí, que manejaba su socio Daniel Rodríguez y René Molina.

"Siempre tenía un puro en la mano y los fumaba hasta el último chupete. En cuanto al alcohol, le gustaba tomar tragos con amigos, le gustaba relajarse en confianza y saborear unos buenos tragos. Con sus amigos siempre fue leal y cariñoso, los que le conocimos bien calificaríamos al General como un hombre comprensivo y bien intencionado", nos dijo uno de los antiguos socios de Somoza.

DINORAH SAMPSON:



Los que han conocido a Dinorah Sampson, la compañera de vida en los últimos años del General Anastasio Somoza Debayle la han descrito como "una mujer muy bella y encantadora". Ella llegó a suplantar el papel de Hope Portocarrero, fue la primera dama de facto, es decir sin nombramiento oficial alguno.

En una fiesta privada a la acudió el General, le presentaron a esta muchacha, morena, esbelta, sensual y risueña, que se declaró "admiradora" de él. Inmediatamente cautivó a Somoza que se volvió loco por ella.

A raíz de una invitación que le hiciera Somoza para vacacionar un fin de semana en Montelimar, dió inicio un gran idilio, un romance pasional profundo con la joven Sampson.

"Ella es una mujer extraordinaria, muy inteligente, que sabía controlar las emociones de Somoza, sobre todo llegó a tener mucha influencia en él", nos dijo el conocido periodista y empresario radial nicaragüense, Fernando Calderón Villanueva, con quién Sampson trabajó algún tiempo antes de conocer a Somoza.

Dinorah en realidad llegó a tener mucha influencia. Altos oficiales de la Guardia Nacional hasta le llevaban serenatas en su cumpleaños, primero para quedar bien con Somoza y segundo, porque Sampson "les ayudaba cuando necesitaban de sus gestiones ante el Presidente".

Dinorah se encontraba al lado de Somoza en el Paraguay el día que fue asesinado, a partir de entonces se trasladó a vivir a un apartamento de lujo que el propio Presidente le había obsequiado hace algunos años. Se especula que ahora ella, después de haber sufrido estafas en algunas inversiones que realizó, se ha trasladado a vivir a Venezuela. Se presume que Somoza le dejó una buena herencia, que probablemente no ha sabido bien administrar.

Recientemente la subastadora de antigüedades en Miami "Sloan’s" subastó una serie de recuerdos que Dinorah guardaba en una bodega. Al no pagar la renta por varios años decidieron poner a la venta los objetos.

En varias cajas se guardaban libros personales de Somoza, fotografías, afiches, posters, algunas pinturas al óleo, un busto del Presidente Lyndon B. Jonhson, y hasta una parte del libro personal, el libro diario de Dinorah.

Narra el libro que en Julio de 1977, aparentemente en los mejores momentos de su íntima relación Somoza le hacía obsequios para halagarla.

"Hoy me encuentro feliz, el Jefe me obsequió un collar (de perlas) y me dió las llaves de mi nuevo apartamento de Miami", dice parte del libro de Dinorah.

Dinorah Sampson, el "amorcito" del "Hombre Fuerte" de Nicaragua lo llamaba cariñosamente "El Jefe" o simplemente "El General".

Esta mujer llegó a volver loco a Somoza, a tal punto que mandó a botar y reconstruir su casa de Managua dos veces, cuando en sus caprichos le decía que ahora el modelo de la residencia no le gustaba.

Dinorah ayudaba en algunas cosas de estado a Somoza, muchas de ellas desconocidas, cómo esta.

En una ocasión Dinorah llamó a su viejo amigo periodista para pedirle un favor: "Mirá, el General Somoza va a dar una conferencia de prensa hoy en el Hotel Intercontinental, necesito que vayas y le preguntes cosas buenas, cosas que le ayuden a responder bien, él (Somoza) quiere que le preguntes sobre las nuevas inversiones del país, no le preguntes si se va a ir a o no que eso le molesta mucho".

Cuando Somoza respondía, como decimos en buen nicaragüense, "bateaba de home rum" con la pregunta.

Dinorah era una especie de acomodadora de circunstancias, visitaba a amigos con mensajes importantes o simplemente llamaba a los periodistas haciéndoles regalos para que "no jodan mucho al General".

En otra parte de su historia íntima Dinorah cuenta haber pasado junto al General Somoza en un idilio eterno en su hacienda de Playa. "Hoy el Jefe y yo pasamos juntos todo el día en Montelimar, nos levantamos a las diez de la mañana y desayunamos, después nos volvimos a acostar mientras yo le leía (la novela) la Amante Eterna".

Pero al parecer no todo era color de rosa en la relación amorosa de Somoza con Dinorah. "Hoy me molesté con el Jefe, estaba malcriado, parecía un dictador dándome gritos", relata en otra parte del libro.

Es preciso aclarar que estas citas las obtuve del libro que fue vendido por la Subatadora "Sloan’s" y que gentilmente me fue permitido tener acceso antes de ser vendido, quiero decir entonces que no es algún libro que esté a la venta.

Si algún día Dinorah Sampson se decidiera a escribir un libro encontraríamos en él facetas interesantes de la vida privada de Anastasio Somoza.

En los días en que se realizaba la subasta, Sampson llegó al lugar para tratar de comprar su propio libro personal, pero no tuvo suerte. Ella declaró al Miami Herald que "me siento muy dolida por las cosas privadas de nosotros (ella y Somoza) que están siendo vendidas, me siento tan dolida cómo cuando lo mataron en el Paraguay".

LA GUARDIA NACIONAL:


Algunas personas han hablado y escrito sobre la lealtad asombrosa de la Guardia Nacional hacia Anastasio Somoza Debayle. Estudiosos de las castas militares en América Latina han calificado esto cómo "un fenómeno".

En la Guardia Nacional existía una disciplina y lealtad de forma tal que todos aceptaban su jefatura, sin discusión alguna.

La Guardia Nacional fue siempre una organización que creció a la sombra del poder de la dinastía, era una especie de ejército personal. Lo más importante es que le fueron fiel hasta el último momento.

Por eso, cuando Somoza negociaba su salida con el embajador norteamericano Lawrence Pezullo, siempre insistió en que la Guardia Nacional debía quedarse intacta, que se respetarían sus grados y que jamás se entregaría a los comunistas.

En un momento determinado Somoza hasta tuvo miedo que los oficiales más altos del Estado Mayor de la GN le dieran un golpe de estado o lo mataran, si se daban cuenta que estaba negociando con los norteamericanos cómo salir del poder.

El mismo Somoza lo cuenta en su libro "Nicaragua Traicionada" y detalla las conversaciones sostenidas con los representantes norteamericanos, en dónde siempre puso de condición la institucionalidad de la Guardia Nacional una vez que se esperaba un nuevo Gobierno provisional se hiciera cargo del país.

SOMOZA UN ANTI COMUNISTA DE SIEMPRE:


El General Anastasio Somoza Debayle era un firme creyente que el comunismo era un peligro para el continente, así lo hacía saber en sus encuentros con senadores y congresistas norteamericanos, cuando visitaba Washington o cuando éstos venían a Managua.

Para la invasión norteamericana a "Bahía de Cochinos" en Cuba, ya dominada por Fidel Castro en los años 60, Somoza prestó a los Estados Unidos la zona de Puerto Cabezas en el Atlántico nicaragüense, desde dónde fueron transportadas tropas de infantería y marina.

El fracaso de la invasión norteamericana fue un fracaso para Somoza, que se ganó el odio y la enemistad de Fidel Castro, que ya entonces financiaba a la guerrilla sandinista. Castro acogería a los principales líderes del FSLN, los entrenaría y financiaría para derrocarlo.

Somoza viajó a China Taiwan a dar su respaldo al General Shan Kei-Shek, que acababa de pedir a la Organización de Naciones Unidas ser miembro pleno de ese foro, ante la total oposición de China Continental. Taiwan se había proclamado como "China Nacionalista" y fundador de la Liga Anticomunista Mundial.

Desde los años 60, Somoza pasó a integrar y ser uno de los propulsores de ésta Liga Anticomunista Mundial, que le permitió buenas relaciones con los asiáticos que pronto llegaron a Managua a abrir restaurantes, comercio y a hacerse cargo de las primeras industrias de maquila y textiles.

Siempre enconado contra cualquier resabio de comunismo y por ser un aliado estratégico e incondicional de los Estados Unidos, Somoza también apoya la caída del gobierno de Jacobo Arbenz en Guatemala, golpe que fue organizado y ejecutado por la CIA, ya que era un gobierno socialista que constituía una seria amenaza a la estabilidad de la región.

Arbenz se encontraba propugnando por una reforma agraria para el campesinado guatemalteco y pujaba por una total independencia de los norteamericanos, que le valió ser derrocado y expulsado de Guatemala.

LA TRAICION DE LOS ESTADOS UNIDOS:


Una vez en Asunción, Paraguay, Anastasio Somoza Debayle escribió no sus memorias como todos hubiesemos querido leer, sino un bosquejo de lo que significó para él abandonar el poder en las circunstancias en que lo propiciaron los Estados Unidos en 1979.

"Nicaragua Traicionada" es hasta ahora el único libro escrito por Somoza en el que cuenta detalles de sus relaciones con los Estados Unidos en los estertores de su mandato. Culpa a la política del recién nuevo Presidente Jimmy Carter de ser el culpable de haber "entregado a Nicaragua en brazos del comunismo internacional".

Casi a finales de 1978, en Octubre para ser exacto, los sandinistas montaron una terrible ofensiva militar contra importantes ciudades de Nicaragua. Estelí, Masaya, Río San Juan y León fueron las que mayor sufrieron los embates de la guerra. Los aviones de la Fuerza Aérea Nacional tuvieron que bombardear y destruir y esto provocó enorme pánico en la población.

Carter acababa de asumir la presidencia de los Estados Unidos blandiendo la bandera de "la defensa de los Derechos Humanos para América Latina". Los demócratas veían que el Continente americano estaba plagado de dictaduras militares que de alguna forma estaban dando motivos para que los movimientos insurreccionales de izquierda tomaran fuerza.

En Bolivia, Perú, Argentina, Ecuador, Paraguay, Chile, Panamá, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, se encontraban gobernando regímenes militares de derecha. Las violaciones a los derechos humanos eran diaria noticia en los medios, y eso tenía que terminar según el concepto de los demócratas en el poder.

En Nicaragua se habían asentado decenas de corresponsales extranjeros que a diario reportaban los crímenes de la Guardia Nacional, pero no destacaban las atrocidades de la guerrilla sandinista.
Presionado precisamente por esa nueva forma de gobierno norteamericano Somoza accedió a hablar de su probable salida con el nuevo embajador de Estados Unidos, Lawrence Pezzullo.

En las primeras pláticas acordaron que Somoza y sus allegados, ministros, el estado mayor de la Guardia y sus familiares cercanos, dejarían el poder. Somoza renunciaría y daría paso a la conformación de una Junta de Gobierno provisional civil, que aunque estaría integrada por algunos miembros del FSLN no sería un gobierno comunista.

Pezzullo prometió que sólo estarían seis meses fuera del país, que una vez que se asentara el nuevo gobierno, todos regresarían, bajo la promesa que ya no insistirían en retomar el poder.

En su reciente libro sobre el caso Nicaragua, Pezzullo señala que Somoza fue el culpable de que los sandinistas llegaran a Managua de forma victoriosa. Afirma que "Somoza era un dictador prepotente y poco inteligente, muy impulsivo, que se aferraba en mantener el poder a toda costa".

En otras reuniones Somoza hizo una contrapropuesta. Llamar a un gobierno de coalición. Los políticos del Partido Liberal Nacionalista y del Partido Conservador de Nicaragua, entonces partidos mayoritarios, formarían un cogobierno y llamarían a nuevas elecciones, pero esto fue rechazado por Estados Unidos y un grupo de países latinoamericanos que presionaban desde la Organización de Estados Americanos para que abandonara el poder.

Entonces Somoza accedió a entregar el poder pero bajo algunas condiciones. "Nicaragua no puede caer en manos del comunismo, jamás lo aceptaremos y si es preciso nosotros iremos a las montañas a luchar", diría a Pezzullo.

El embajador gringo aceptó que la Guardia Nacional permaneciera intacta como institución armada del país. Para eso se puso en contacto con el jefe del ejército sandinista, Humberto Ortega, con quienes acordaron que una vez tomara posesión el nuevo gobierno civil provisional, se conformaría un nuevo y sólo ejército nacional, es decir habría una fusión.

Con esto los norteamericanos aseguraron a Somoza que el país no caería en manos del comunismo, el sólo hecho que la Guardia Nacional se mantuviera incólume y después se fusionara era una garantía que no habría un gobierno de izquierda. El problema después sería cómo convencer a los dos ejércitos enemigos y antagónicos de transar por el bien del país.

Pero Somoza insistía en lo que se denominó "Un Somocismo sin Somoza". En Marzo de 1979 y tan sólo un par de semanas antes de la insurrección final, El General Anastasio Somoza Debayle viajó de forma privada a los Estados Unidos. En Managua era "Semana Santa" y se dijo que el jefe de estado iba de vacaciones a Miami.

En realidad Somoza fue a cabildear a Washington donde logró reunirse con senadores y congresistas amigos, pero todos insistían en que Carter no lo dejaría tranquilo con su política de los "derechos humanos" y que de alguna forma estaba perdiendo el control de la nación. Se le pedía a Somoza evitar un baño de sangre. El meollo del asunto giraba en torno a cuál era el momento oportuno para que abandonara el poder.

Somoza regresó a Managua y en el salón Ruben Dario del Hotel Intercontinental brindó una conferencia de prensa. "No me están hiendo, ni me voy", dijo Somoza en medio del sonado aplauso de los seguidores, Ministros, alta oficialidad de la Guardia y amigos. "Yo soy y sigo siendo el Presidente y me voy a mantener en la Presidencia hasta 1981 que es cuando termina mi período de gobierno".

Según cuenta Pezzullo en su libro "este empecinamiento de Somoza de no dejar el poder, cuando había acordado que el Departamento de Estado (de Estados Unidos) que dejaría el gobierno en un par de semanas, molestó mucho al Secretario de Estado y a los subsecretarios del área latinoamericana, a tal punto que el Presidente Carter ordenó dar un ultimátum a Somoza para que dejara el país".

El propio Somoza en "Nicaragua Traicionada" reconoce que en su última conversación con Pezzullo hubieron palabras fuertes y fuera de tono. Somoza se resistía y jugaba las últimas cartas. Acababa de enviar a su primo, Luis Pallais Debayle a reunirse en privado con el Presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez con quien había acordado no seguir financiando a los sandinistas.

Unos meses antes Somoza viajó en secreto a una isla en Venezuela dónde se reunió con Pérez. El presidente nicaragüenses insistía en saber porqué los venezolanos apoyaban a los sandinistas y los financiaban y que había en contra de su persona. Pérez fue categórico: "es que vos mandaste a matar a mi amigo Pedro Joaquin Chamorro Cardenal".

Aunque Somoza negó su participación en algún complot para matar a Chamorro, Pérez no dió señales de hacer amistad con él y la plática terminó fría, talvez más que antes de haberse encontrado.

Somoza ya estaba convencido de abandonar el gobierno, lo que buscaba de alguna forma era continuar controlando los hilos del poder. Mientras su primo Luis se entrevistaba con Pérez y otros presidentes andinos, Somoza hizo venir desde Costa Rica a su amigo personal, el expresidente Daniel Oduber. Se reunieron en la hacienda de playa Montelimar y hablaron ampliamente del panorama que se le venía encima.

Costa Rica entonces estaba siendo gobernada por Rodrigo Carazo Odio, enemigo gratuito de Somoza que estaba prestando la frontera sur para que los sandinistas incursionaran a Nicaragua. Incluso varias haciendas cercanas a la frontera de Sapoá fueron escenarios de entrenamientos y campamentos sandinistas.

Los ticos veían que la violenta situación en Nicaragua ponía en riesgo su economía y su paz interna y apuraban por un desenlace rápido de la situación nicaragüense. Precisamente en San José se había asentado la Junta de Gobierno provisional en el exilio y el denominado "Grupo de los 12" que propugnaban la salida de Somoza, estos desde Costa Rica habían recibido ya el reconocimiento de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

No había más remedio, pero había que demostrar fuerza. A fines de Marzo el Partido Liberal Nacionalista convocó a una multitudinaria manifestación popular en apoyo a Somoza. En realidad sería la última a la cual asistiría frente a la explanada del Hotel Intercontinental. Al menos unas 10 mil personas se congregaron para oír su discurso, el cual giró alrededor de lo mismo: "No me voy, me quedo". Esta manifestación no sirvió de mucho.

Lógicamente esto irritó más a los Estados Unidos que automáticamente quitaron su apoyo a Somoza, incluso lo dejaron sólo cuando una sesión de emergencia en Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, pidió la inmediata renuncia de Somoza.

En esos días, a mediados de Junio, dió inicio la ofensiva final de los sandinistas, que duraría hasta el 17 de julio, cuando Somoza decide abandonar el país.

En medio de la lucha armada en las calles de Managua, a finales de Junio, Somoza trataba de sofocar la rebelión y sostenerse un poco más en el poder. Una mañana, una noticia estremeció a los Estados Unidos y al mundo y derramó la gota del vaso de la impaciencia del Departamento de Estado.

En el barrio Riguero de la capital, dos periodistas norteamericanos fueron detenidos por tropas de la Guardia Nacional. Un camarógrafo y el periodista. El camarógrafo logró quedarse a media cuadra y escondido tras unos arbustos pudo lograr lo que sería una de las imágenes de la guerra más nefasta que acabaría por completo con Somoza.

El periodista Bill Stewart fue obligado por un guardia a tirarse al pavimento boca abajo, y sin ningún tipo de compasión y miramientos fue ultimado por dos balazos de rifle garand sobre la cabeza. !Que espanto causó esta noticia en los Estados Unidos!.

El embajador Pezzullo transmitió al Presidente Somoza que la situación se estaba rebasando y que tenía tan sólo una semana para abandonar el país. La Guardia Nacional no tenía control, ni municiones para continuar la guerra.

Fracasados los intentos de convocar a un gobierno de coalición, de un "somocismo sin Somoza", de repeler las acciones armadas de los sandinistas y sólo ante el abandono de sus aliados, Somoza no tuvo más remedio que abandonar el país en la madrugada del 17 de julio de 1979. (Detalles en el primer artículo).

Es importante hacer notar cómo los Estados Unidos han tenido, y continúan, tebniendo, gran influencia sobre las decisiones nacionales y hasta en nuestra propia soberanía nacional.

SOMOZA EN EL INTERES PUBLICO:


Ahora, 17 años después de su muerte, Somoza sigue vivo en el recuerdo, bueno y malo, de los nicaragüenses. Sigue siendo objeto de discusiones y luchas internas en Nicaragua.

Para los sandinistas no hay día que no mencionen a Somoza en las actitudes de los gobernantes y de sus opositores. Hasta hablan de luchar contra el regreso de prominentes personeros del antiguo régimen de Somoza.

Pero el pueblo siempre recuerda que "el tiempo de las vacas gordas", cuando el país estaba mejor, es "cuando El Hombre mandaba en Nicaragua". Muchos se refieren de Somoza como "El Hombre", "El Guevón", "El Tío", y de vez en cuando en los estadios, a la par del grito tradicional de !Viva El Boér!, también se escucha el !Viva Somoza!.

El General Anastasio Somoza Debayle descansa en el Cementerio Woodland, en la calle 8 de Miami, a la par de las otras tumbas de su padre y hermano, Anastasio y Luis Somoza, respectivamente.

Podemos terminar concluyendo que hay aspectos de la vida de Anastasio Somoza Debayle que son falsas y cuya verdad debe decirse, que su estilo de gobierno y personalidad continuarán impactando de alguna forma en los futuros gobiernos de Nicaragua, y por último que mucho tenemos que aprender de esa época de la vida política de Nicaragua.

Nicaragua ahora no es la misma que hace 17 años. Muchos jóvenes no conocieron ni saben quién es Somoza, su imagen y su vida se han desvirtuado y desfigurado, acomodándose a los intereses de turno. Pero esta es la verdad, saquen ustedes sus conclusiones.

Nuevamente deseo cerrar con la renuncia presentada por el General Somoza en la madrugada del 17 de Julio de 1979 en el Salón Ruben Dario del Hotel Intercontinental:

HONORABLE CONGRESO NACIONAL
PUEBLO DE NICARAGUA

CONSULTADOS LOS GOBIERNOS QUE VERDADERAMENTE TIENEN INTERES DE
PACIFICAR EL PAIS, HE DECIDIDO ACATAR LA DISPOSICION DE LA
ORGANIZACION DE LOS ESTADOS AMERICANOS Y POR ESTE MEDIO
RENUNCIO A LA PRESIDENCIA A LA CUAL FUI ELECTO POPULARMENTE.
MI RENUNCIA ES IRREVOCABLE.

HE LUCHADO CONTRA EL COMUNISMO, Y CREO QUE CUANDO SALGAN LAS
VERDADES ME DARAN LA RAZON EN LA HISTORIA.


A. SOMOZA
PRESIDENTE DE LA REPUBLICA


SOMOZA (Segunda Parte)
Por: Adolfo Pastrán Arancibia



Independiente de quién haya sido Anastacio Somoza Debayle, desde que soy periodista me he interesado por estudiar su persona, sus comportamientos como humano y como político. Nicaragua no volverá a tener, por lo menos hasta que termine este siglo, un político y militar de su recia personalidad, habilidades políticas, relaciones internacionales y carisma personal. Talvez hasta su terquedad y testarudez.

En esa búsqueda de información y apasionado del tema, he logrado leer muchos artículos y libros sobre Somoza que me han permitido muchos conocimientos. Incluso en mi oficina, a la orilla de una foto que me tomé con Doña Violeta Barrios de Chamorro, y otra que tengo de Daniel Ortega vestido de militar en sus años de mandatario, mantengo dos fotos del General Somoza. La primera sonriente, la oficial, y la otra abrazando a Mario Moreno "Cantinflas". Ambas las compré en Managua. Son tres etapas históricas de Nicaragua que significan mucho para los nicaraguenses.

Desde diferentes partes del mundo he recibido innumerables mensajes por el primer trabajo que presenté sobre la caída del régimen de Somoza en 1979. Algunos me pidieron ahondar en el tema haciendo una valoración del porqué caducó el sistema somocista, otros me pidieron demostrar el perfil humano, y la mayoría insistió en que continuara una segunda parte sobre su trágica muerte.

No pretendo con esto revivir un cadáver político, ni exhaltar la figura del que fuera dictador de Nicaragua, tampoco hacer una apología de la violencia y el terrorismo. He contestado que siempre trato de ser objetivo, imparcial, equilibrado y profesional en mis análisis y comentarios.

Accediendo a esas decenas de personas que me escribieron ávidas de la historia, quiero narrar, si es que acaso tengo la habilidad, parte de los relatos del verdadero último momento del General Anastacio Somoza Debayle. Formen ustedes sus propios juicios, yo estaré atento a sus comentarios.

******************************************************************************

Una vez que Somoza llega a las islas Bahamas, acompañado de su primo Luis Pallais Debayle y su ayudante personal Porras, creía que a lo mejor volvería a Nicaragua, pues el entonces embajador norteamericano Lawrence Pezzullo les había prometido a él y a sus allegados que no más de seis meses permanecerían fuera, que una vez que se instalara el nuevo gobierno civil y se pacificara la nación, regresarían.

Por eso Somoza hizo planes hasta de quedarse vacacionando en la isla de Gran Exuma. Esta esperanza se esfumó cuando los Estados Unidos le quitaron todo respaldo y efectivamente Jimmy Carter, entonces Presidente, lo abandonó a su suerte enamorado por la nueva "revolución".

Somoza no tenía más que acudir al dictador Alfredo Stroessner y asentarse en Asunción, Paraguay. Nunca se confirmó, pero hay quienes creen que tuvo que pagar para poder ser aceptado como asilado político. A partir de ahí comenzó a vivir una vida totalmente privada.

Pero Somoza no estaba aislado de los acontecimientos de la nueva Nicaragua. Un año más tarde divulgaría su libro "Nicaragua Traicionada" en donde cuenta con lujo de detalles todas y cada una de las negociaciones que sostuvo con personeros de la Casa Blanca para que abandonara el país, y la forma en que fue traicionado por los Estados Unidos. "Pero un día me darán la razón", dijo.

Dos meses antes que lo asesinaran en Asunción, Somoza había desembolsado la suma de un millón de dólares en efectivo, para financiar la primera contrarrevolución: "La Fuerza Democrática Nicaraguense" (FDN), que en su gran mayoría estaba conformada por ex guardias que habían huído a Honduras.

Creía que un día podría regresar y porque conocía a los comunistas, se decidió a combatirlos desde Paraguay. Desde hacía muchos años Somoza era miembro de la Liga Anticomunista Internacional. En Taiwán había recibido grandes honores por su apoyo a China Nacionalista.

Hace tres años, durante un viaje que realizé a Taiwán, invitado por el gobierno de ese país, me sorprendió encontrar en el Museo de Chang Kai-Sheik, dos espadas bañadas en oro obsequiadas por Somoza a ese general y un collar de la Orden Rubén Darío de la cual fuera Gran Maestre. Cuando la guía me identificó como nicaraguense, me dijo: !Ah, usted viene de donde Tachito Somoza, aqui lo queremos mucho porque es anticomunista!.

Pero, volvamos a Asunción.


Con el apoyo de funcionarios del gobierno de Stroessner el General Somoza logró asentarse en una de las zonas residenciales más exclusivas de esa capital, sobre la Avenida General Francisco Franco, conocida también como la Avenida España. Un lugar de residencias enormes y lujosas, donde es raro ver circulando vehículos y hasta gente.

Mientras en Asunción Somoza comenzaba a comprar tierras para sembrar y se reunía con empresarios paraguayos para hacer negocios y mover el dinero en bienes raíces, en Managua el directorio del Frente Sandinista se preparaba a financiar a un grupo de guerrilleros internacionalistas para que "ajusticiaran al dictador".

En una primera instancia el grupo de internacionalistas, todos argentinos, jefeados por Hugo Irurzún, alias comandante "Santiago" e integrado por Enrique Gorriarán Merlo, alias Comandante "Ramón", ahora condenado a cadena perpetua en Argentina, se reunieron en el Restaurante "Los Gauchos" para delinear un plan que sería presentado "a los nueve".

Irónicamente, en el restaurante donde se planeó primero el asesinato de Somoza, en un tiempo fue parte de los bienes del General, pues era dueño de parte de las acciones del lujoso restaurante. Serían cuatro sus asesinos: "Santiago", "Susana", "Julia" y "Ramón".

Una vez aprobado el plan, el directorio sandinista desembolsó una suma considerable de dinero para que "el comando" se trasladara inmediatamente al Paraguay. Los sandinistas sabían muy bien lo que estaban haciendo, sabían que Somoza era su archi enemigo, que tenía dinero para financiar la contrarrevolución, que representaba un peligro y había que matarlo, porque si la revolución fracasaba Somoza podía volver.

En Marzo de 1980, dos hombres y dos mujeres de nacionalidad argentina habían ingresado por tierra por una de las fronteras paraguayas. Inmediatamente se dirigieron a una casa de bienes raices y preguntaron por donde vivía Somoza.

"Es que hace unos días Dinorah Sampson, la esposa del General dió unas declaraciones contando que acaba de remodelar su residencia y a nosotros nos gustaría vivir en esa zona", dijo Susana, una de las guerrilleras argentinas, que junto al resto, se hicieron pasar como recién casados, cuyos ricos padres gauchos acababan de entregarles una buena fortuna.

Compraron carros, ropa, utensilios del hogar, teléfonos, y pasaron de ser un grupo guerrillero a parte de la nueva "burguesía" que vivía en la zona. Una vez que ubicaron la casa donde vivía Somoza comenzaron a delinear un plan de vigilancia. Las armas les llegaron desde Argentina por tierra, las que enterraron en cajas de madera en el jardin de la casa que habitaban.

Para conocer mejor el sector se hicieron de amigos vecinos, iban a las fiestas elegantemente vestidos, tomaban champagne, hablaban poco, cambiaban el acento argentino que es pegajoso, pero preguntaban mucho sobre Somoza y donde vivía.

Una mañana mientras caminaban por la avenida españa, vieron venir una caravana. Eran cuatro vehículos. Dos limosinas Mercedes Benz, una azul y otra blanca, un falcon rojo y una cherokee chief. Se les pararon los pelos cuando vieron que delante de la limosina azul iba sentado el mismísimo hombre que buscaban, iba leyendo.

Desde entonces comenzaron a vigilar la casa permanentemente para detallar los días y las horas en que Somoza salía, con qué gente, cuántos guardaespaldas y hacia dónde. Para averiguarlo caminaban sobre la calle, se sentaban un rato, o se posesionaban a doscientos metros en la acera de un supermercado coreano, desde donde observaban con miras especiales.

Cada dos días llevaban el carro Peugeot que habían comprado, a lavarse y engrasarse, la estrategia era disimular para observar, porque la avenida era permanentemente vigilada por policías. Pero aún así tenían problemas de visibilidad, necesitaban una casa más cerca que les permitiera ver y disparar desde ahí.

Uno de ellos hizo amistad con el dueño de un quiosco de libros que estaba a 300 metros, le ofreció sociedad a cambio que le permitiera instalarse a 150 metros de la casa donde vivía Somoza. Todo era para vigilar cada movimiento en la casa del General, y así fue, habría a las 6 de la mañana y cerraban a las 8 de la noche. Tenían absoluto control visual de quién entraba y salía, quienes eran, de las placas de los vehículos. Hasta llegaron a seguir a Somoza una noche, cuando éste salió a cenar con Dinorah Sampson a un lujoso y discreto restaurante.

Entonces se fueron a una casa de bienes raices y pidieron alquilar una lujosa residencia a 100 metros de donde habitaba Somoza. Costaba más, pero no importaba, el dinero llegaba a chorros desde Managua, a toda costa debía ejecutarse el plan.

Hablaron personalmente con la dueña del inmueble, la presentaron credenciales falsas de que eran promotores de artistas, que traerían a Julio Iglesias a Asunción y que él había pedido una lujosa residencia. "Usted sabe como son los artistas", dijeron.

Convencieron a la dueña de que no dijera nada, que Iglesias quería estar en el anonimato y que a cambio le permitirían venir a verlo personalmente cuando llegara, se tomarían fotos y charlarían un rato. Era el mes de agosto de 1980.

Pero a mediados de Agosto no vieron salir más a Somoza, ni a sus vehículos, estuvieron a punto de suspender el plan, creían que el General se había ido fuera del país. Somoza no era presa fácil, salía poco y cuando lo hacía era bien vigilado. No asistía a fiestas o reuniones públicas, ni siquiera privadas, tampoco iba a los clubes nocturnos o a centros de diversión. Talvez Somoza llegó a presentir que lo querían matar y se cuidaba.

Después de varios días de espera, de pronto a eso de las diez de la mañana del 15 de septiembre, vieron salir una caravana de vehículos. Era Somoza, salía a unas gestiones, igual haría el 16 de septiembre a la misma hora. Estaba tras algunos negocios, se estaba reuniendo con empresarios, estaba saliendo mucho, era blanco.

El comando terrorista preparó los detalles. Limpiaron las armas, varias ametralladoras y una bazuka. Compraron un vehículo chevrolet y dos carros pequeños más, pero rápidos. Practicaron durante varios días el atraco y la forma en que huirían por tierra y las claves en que avisarían el momento de la salida de Somoza. Tenían walkie talkies nuevos, suficiente dinero, pasaportes y credenciales falsas. Así todo estaba listo.

Llegó el día final. Amaneció tranquilo en Asunción. El General Anastacio Somoza Debayle tenía previsto encontrarse en el centro de la ciudad con unos empresarios interesados en asociarse con él para invertir en tierras. Se había levantado temprano, hizo sus ejercicios de rutina, desayunó, leyó los diarios y se vistió.

Eran las 10:05 de la mañana. Dos días antes a esa hora en la Plaza de la República los sandinistas habían celebrado las Fiestas Patrias y ante un desfile de estudiantes, Daniel Ortega, junto al resto de comandantes, había jurado que el somocismo jamás retornaría a Nicaragua, era un presagio.

Julio César Gallardo, antiguo chofer y guardaespaldas de Somoza manejaba el Mercedes Benz azul. En el asiento trasero, junto al General Somoza iba Joseph Bainitin, su asesor económico de nacionalidad norteamericana. Este había llegado desde Washington para asesorar al jefe en los nuevos negocios y para contarle lo que de él se decía en los Estados Unidos. Los guerrilleros estaban listos.

!Blanco,Blanco, Blanco!, se oyó por el walkie talkie. Uno de los guerrilleros se montó en una camioneta chevrolet cerrada y comenzó a andar despacio sobre la vía España, adelante unos 50 metros que la caravana.

Delante de Somoza venían otros seis vehículos particulares, la calle está en calma. De pronto a la par de la chevrolet se posesiona un Volkswagen Combi, el chofer es encañonado y no hace más que frenar, comienzan a pitar o sonar sus clapson los otros vehiculos de atrás y la caravana donde viene Somoza también se para.

De pronto desde una casa de enfrente donde se pararon los autos, comienzan a disparar contra la caravana. Era la casa que habían alquilado, los vehículos se habían parado justo ahí, de acuerdo al plan. Comienza un tiroteo.

Los vehículos que iban delante de la limosina azul reciben fuego cruzado. El auto de Somoza se detiene, pero el intercambio de disparos sigue. La limosina no era blindada, Somoza se agacha, su chofer, Julio César Gallardo, ya estaba muerto sobre el timón. Se oyen gritos.

De pronto, desde el balcón de la casa, Irurzun dispara un proyectil de bazuka que penetra en la parte trasera de la limosina. Hay una explosión impresionante. El auto quedó totalmente destrozado, mientras el resto de la custodia de Somoza se había replegado tras unos jardines. Había desconcierto total.

El General Anastacio Somoza Debayle había sido asesinado en plena calle, ante una custodia ineficiente, confiada. El mismo Somoza se había entregado, pues su limosina no era blindada, aunque si lo hubiese sido un bazukazo igual lo hubiera matado.

Los guerrilleros asesinos se montan en la chevrolet y se reunen en un cementerio cercano, pero uno de ellos, Irurzun decide volver por las armas y cuatro mil dólares dejados en la casa. Ahí es capturado por las fuerzas de seguridad de Paraguay y muere a tiros.

Unos quince minutos después las radios de Asunción reportan la explosión de una bomba en la avenida España, pero a las 10:30 la noticia es confirmada. ABC Radio informa:

"Hace pocos minutos en la avenida españa, sorpresivamente, ha sido asesinado el ex presidente de Nicaragua, General Anastacio Somoza Debayle junto a un acompañante y su chofer, hay escoltas heridos, reina el desconcierto en el lugar, hay pedazos de cuerpos esparcidos por la explosión de una bazuka, acaban de encontrar armas y pertrechos en una casa de enfrente, desde donde un comando habría matado a Somoza, el General Stroessner y toda las fuerzas de seguridad vienen para este lugar...".

Mientras la noticia se divulgaba por el mundo, en Managua la emisora Radio Sandino daba la Ultima Hora:

!Acaban de ajusticiar al Dictador Anastacio Somoza en Paraguay!... !Ha muerto el genocida mayor de la dinastía Somoza!... !A los catorce meses de haber huido de la justicia revolucionaria Somoza ha sido ajusticiado por la solidaridad internacionalista, este es un ejemplar acto de justicia!... Se decretaron tres días de alegría nacional.

Minutos después del asesinato se avisaría a Miami a los hijos de Somoza del dramático desenlace. Dinorah Sampson llegó al lugar en un mar de llantos, diciendo: !General!, !General!, !Que le hicieron al General Somoza!, !El no puede estar muerto!... !General Somoza!... No la dejaron acercarse. Atrás habían quedado los grandes momentos de pasión e idilio que ambos vivieran.

Sampson cuenta en su libro personal como era Somoza: "Hoy pasamos (en Montelimar) todo el día en la cama, nos levantamos a comer a las 10 y luego nos volvimos a acostar, yo le leía la novela "La Amante Eterna", estoy alegre, hoy "El Jefe" me regaló un precioso collar". Eso pasaba a la historia.

La seguridad del estado acordonó el lugar. Una hora después los restos del cuerpo de Somoza fueron llevados a la morgue de la oficina policial judicial de Asunción. Ahí se permitió el ingreso de sus ayudantes para reconocerlo. También se permitió que los fotográfos y camarógrafos hicieran tomas.

Asi quedó el carro del "El Hombre" en las calles del Paraguay cuando un comando guerrillero le puso fin.


El cuerpo presentaba desgarros en el cuello, el pecho abierto y casi irreconocible. En Nicaragua no se publicaron estas fotos, podían crear un sentimiento de pesar. Su cadáver fue transportado a Miami, donde junto a los cuerpos de su padre, Anastacio Somoza García y su hermano menor Luis Somoza Debayle, fue enterrado cristianamente y en una privacidad absoluta.

El General Anastacio Somoza está muerto, ya es un expediente cerrado, pero su influencia y su estilo de gobierno es aún motivo de luchas políticas entre liberales y sandinistas en Nicaragua. Un día diría ante un grupo de militares en el bunker, al pie de la loma de Tiscapa: "Si me voy (de Nicaragua) van a ver como van a pedirme de rodillas que vuelva".

La historia ahora parece darle la razón. Muchos en la Nicaragua de hoy creen que los mejores tiempos del país fueron los años somocistas y añoran esos tiempos diciendo que "El Hombre" era bueno.

El 17 de Julio de 1979, mediante un escrito, mal escrito a máquina, en mayúsculas, y en un pliego de papel con sello presidencial, Somoza presentaba su renuncia como Presidente de Nicaragua:


HONORABLE CONGRESO NACIONAL
PUEBLO DE NICARAGUA

CONSULTADOS LOS GOBIERNOS QUE VERDADERAMENTE TIENEN INTERES DE PACIFICAR EL
PAIS, HE DECIDIDO ACATAR LA DISPOSICION DE LA ORGANIZACION DE LOS ESTADOS
AMERICANOS Y POR ESTE MEDIO RENUNCIO A LA PRESIDENCIA A LA CUAL FUI ELECTO
POPULARMENTE. MI RENUNCIA ES IRREVOCABLE.

HE LUCHADO CONTRA EL COMUNISMO, Y CREO QUE CUANDO SALGAN LAS VERDADES ME
DARAN LA RAZON EN LA HISTORIA.


A. SOMOZA
PRESIDENTE DE LA REPUBLICA

"Quien más conoce Nicaragua, más quiere a Nicaragua"
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  #2 (permalink)  
Old 4th September 2002, 17:47
nicaragua66 nicaragua66 is offline
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Join Date: Dec 2007
Posts: 0
Thumbs up Ronafcito, Hi chiquilin.......

Que tantos navegas la red chavalito vago...jajaja

Thanks for the history lesson!
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